Como casi todos los días, hoy enciendo la PC. Abro el navegador y cargo el sitio que estoy desarrollando. Y ahí espero... espero... espero, y finalmente arranca. Comienzo a programar, a crear vistas, a organizar los bloques, todo a una velocidad decente. Tiempo después llega la hora del almuerzo. Al volver del almuerzo, repito la rutina, al intentar cargar el sitio, espero... espero... espero. Al rato el sitio reacciona, y de nuevo al ruedo.
Siempre me llamó la atención este comportamiento. En un principio pensaba que tendría algo que ver con el servidor, con algún proceso que que estaba en hibernación y se despertaba después de un tiempo de letargo. Pero no. Resulta que la culpa es de Drupal, y es muy fácil de arreglar. Seguir leyendo